Autor: T. Graf
En este artículo hemos analizado en profundidad por qué los sensores de humedad elevada son imprescindibles en entornos exigentes y qué retos surgen cuando el aire está prácticamente saturado.
Pero, ¿cómo se manifiesta esto en la práctica?
Un ámbito de aplicación especialmente delicado es el cultivo de hortalizas, sobre todo en invernaderos y espacios de cultivo controlados. En estos entornos, la elevada humedad del aire, el riego y las diferencias de temperatura provocan rápidamente la formación de condensación, lo que tiene repercusiones directas en la precisión de las mediciones, el microclima de las plantas y el rendimiento.
En este artículo descubrirá cómo se pueden controlar de forma específica estos retos en el cultivo de hortalizas, y por qué los sensores de humedad y temperatura robustos y especializados desempeñan un papel decisivo en este sentido.